miércoles, 16 de septiembre de 2020

Capítulo 21








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Cruz llega a casa de Javier como de costumbre. Está más nervioso que nunca porque no sabe cómo lo recibirá. Javier lo recibe frío:
--no sabía si ibas a venir.
--¿quieres que me vaya?
--No, ya que estás aquí.
Javier prepara las cosas para los deberes. Cruz está muy triste. Siente que algo se ha roto entre ellos. Se lo queda mirando fijamente.
--¿pasa algo? vamos, tenemos trabajo ¿me vas a ayudar?
Cruz casi llora por el tono brusco de Javier y éste no lo puede resistir. Además necesita desahogar. Lo besa, caen a la cama. Es muy agresivo aunque a Cruz le gusta. Luego Javier sin decir nada se levanta y se empieza a vestir. Se sienta en la mesa. Cruz se ha quedado desnudo en la cama y desconcertado. Nunca había sido tan brusco.
--¿¿a qué esperas? ¡¡vamos¡ --le reclama Javier.
Cruz salta de la cama. Se pone el bóxers. No está dispuesto a quedarse callado:
--¡¡no me puedes hacer el amor y luego mirar con esa frialdad¡
Javier quiere enfadarse con él. Siente que todo sería más fácil si él no estuviera:
--¡¡sólo ha sido un polvo ¡ --le reclama muy brusco.
Cruz lo mira con tristeza. Con un hilo de voz dice agarrando entre los dedos el crucifijo que lleva en el cuello:
--¿donde está el chico que me regaló esta cruz?
Javier queda muy conmovido. No puede estar enojado con él:
--aquí pero es un tonto lleno de miedos.
Se hace un silencio. Cruz se estremece por la ternura de su amado. No es capaz de decir nada tan solo susurrar con amor Javi. Javier continua y con unas palabras desde el alma le dice:
--Un tonto pero no te quiere perder..
Cruz lo abraza:
--no me vas a perder.
Los amantes se besan entre lágrimas.


3 días después... Bernie sale desnuda de la cama de Francisco. Éste la mira indiferente. Ella le muestra con vergüenza pero con orgullo la sábana manchada de sangre.
--¿ves como era cierto que era mi primera vez?
Francisco enciende un cigarro:
--bueno eso no cambia mucho las cosas...
Bernie está algo asustada:
--mis padres me van a matar.
--bueno, no se lo digas. --le dice Francisco sonriendo.
--¿no me vas a dejar verdad?
Francisco se levanta totalmente desnudo y le entrega algo a la chica:
--eso depende de ti, quiero que hagas algo por mí.
--¿qué es esto?
--Es una mini cámara de video, quiero que la pongas en frente de la cama de tu hermano y grabes cuando se acueste con su novio.
Bernie está sorprendida:
--¿¿como sabes tú eso?
Francisco ya no es el chico seductor y dulce que la embrujó, ahora se muestra tosco:
--¡¡ese no es tu asunto,  quiero que los  grabes  y me la des a mí sin mostrársela a nadie¡
--¿qué quieres hacer con la grabación?
--Nada importante, es una broma.
--bueno yo podría enseñársela a mis padres.
Él se muestra muy violento:
--¡¡no, la quiero yo¡
Bernie está algo insegura:
--es que no me gustaría que hicieras daño a mi hermano.
Con cinismo él le dice:
--sino lo haces les diré a todos que te me regalaste a los tres días de conocernos.
Bernie está muy aturdida por todo lo que está viviendo. Su primera vez, el chantaje de Francisco. No entiende nada y Francisco no le da explicaciones. Le dice que sus padres están por llegar y la echa de su casa de mala manera. Bernie busca consuelo en su amiga Candela. Luego de contarle todo lo ocurrido Candela le dice:
--tu hermano es un imbécil y merece la pena que Fran le haga algo ¿no es eso lo que tú quieres?
--No sé, que se enteren mis padres sí pero... ¿qué puede querer hacer Fran con ese video?
--Fran ahora es tu novio. Tú tienes que hacer todo lo que te diga sin preguntarle¡¡con un novio tan guapo de la mano todas te van a tener envidia¡ ¡¡que suertuda¡
Bernie piensa en Francisco y se le olvida todo.


Esa misma tarde Javier sorprende a su hermana saliendo del cuarto.
--¿¿qué haces aquí?
--te buscaba.
--¿para qué?
--No importa.
--¡¡no me gusta que registren mis cosas¡
Javier entra en su cuarto. Ha sido tan brusco que Bernie no siente culpa. Está convencida que ha hecho lo correcto. Cruz llega al rato. Frente a la cama se besan, se desnudan y hacen el amor sin darse cuenta que todo está siendo grabad. Javier se levanta desnudo. Habla de lo feliz que es a su lado, de su miedo a que todos sepan de su lado gay. Cruz lo mira con emoción. Pasan la tarde juntos. Bernie aprovecha cuando Javier se ha ido a acompañar a Cruz para recoger la videocámara. Llama a Francisco.
--¿¿ya lo tienes?
Los ojos del joven brilla.
--¡¡espérame en la puerta de tu casa, ahora vengo a buscarlo¡
Aunque lo ha notado algo frío, Bernie está convencida que está haciendo lo correcto. Francisco va veloz en su moto.
--ya sabía que esa boba me ayudaría ¡¡la muy tonta¡ ¡¡me ayudará a dejar en ridículo a su hermano y si me crea problemas le diré a todos lo ramera que es¡ Ha merecido la pena el mal rato de cogérmela.
Bernie le da el video. Le pide un beso a cambio pero él le da otro video.
--¿qué es eso?
--una copia de un video que grabé de nuestro encuentro sexual. Si me vuelves a molestar o hablas de lo que ha ocurrido se lo enseño a todo el mundo. Tú olvida que me conociste y que del video de tu hermano.
Bernie se ha quedado en shock mientras que  Fran se va riendo. Sin imaginar la peligrosa arma que tiene Fran en sus manos, Javier y Cruz se despiden. Están frente a la casa de Cruz. Javier en moto y Cruz a su lado.
--mañana nos vemos en clase. Una nueva semana acaba. Echaré de menos pasar todo el fin de semana contigo --Cruz.
--nos veremos igual,  además tendremos muchos días especiales.
--Yo prometo no romper tu regalo por nuestras dos semanas.
Javier le sonríe y se va.

Bernie está tan avergonzada que no es capaz de mirar a la cara a su hermano y menos de advertirle que está corriendo peligro. No sabe qué pero sabe qué. Al día siguiente Francisco busca a su amigo:
--tú eres el que pones las películas de los de quinto ¿no?
El otro le dice que sí:
--necesito un favor, quiero que en la próxima vez que todos los de quinto vayan a ver una película, hagas lo posible para que se vea esta.
--¡qué es?
---una linda sorpresa ¡les va encantar a todo el mundo¡
Francisco sonríe muy maliciosamente. Se siente victorioso. Sabe que será un duro golpe del que la pareja no podrá levantarse y goza por eso.

Un vez a la semana todos los alumnos de 5ª en la sala de actos para ver una película educativa. Todo está normal, Javier y Cruz juntos pero de pronto en la pantalla aparecen ellos dos. Se besan, se desnudan y empieza lo que para todos es una película pornográfica. El estupor es general. Cruz y Javier se miran los dos sorprendidos. Se fulminan con la mirada.

Capítulo 20




Francisco ha quedado muy sorprendido por lo que ha escuchado:
--tienen que ser ellos.
Igual no le cuesta averiguar que esa joven es la hermana de Javier. Le da rabia pensar en que Cruz se acostó con él.
--la virgencita. ¡me las va a pagar¡
Le da rabia que con él no quisiera.
--siempre me salía que si no me conocía ¡¡y se le regaló a él el mismo día de conocerlo¡¡
Francisco empieza a dar patadas a la pared. No le gusta pensar que Cruz sí le quiso dar a Javier lo que a él se le negó tanto.
--¡¡ese no es mejor que yo¡
Se golpea los puños furioso:
--¡¡me las van a pagar¡
Un amigo se acerca a él. Le pone la mano en los hombros:
--¿que te pasa, Fran?
Francisco está furioso. Le da un empujón:
--¡que te importa. y no me toques¡
El chico se enoja con Francisco:
--¡¡tú lo que necesitas es coge¡ ¡¡¡cuanto tiempo hace que no...¡
Su tono es burlón. No sabe que ha metido el dedo en la llaga. Le da un puñetazo a su amigo:
--¡¡vete a la mierda¡
Y se va como loco. Está furioso. No piensa en nada que no sea hacer pagar a Cruz que haya elegido a Javier para aprender los misterios y los placeres del sexo.




Por su lado, Javier y Cruz van a un cambio de clase juntos. Cruz nota a Javier molesto.
--¿estás enfadado conmigo?
--No claro que no. --dice no muy convencido.
Pero lo nota tenso. En seguida cambia de tema. Habla de los estudios, de los deberes. Cruz está triste. No sabe cómo seguirá su relación con él en el futuro. De pronto ve a Bernie con Candela de lejos. Javier no le presta mucha atención. Cruz señala a Candela:
--es mi vecina.
Javier enseguida ata cabos:
--entonces ella nos vio el otro día ¡¡todo esto es tu culpa¡
A Cruz le duele mucho el tono agresivo de Javier. Su reproche:
--¡¡vete a la mierda¡
Cruz se va corriendo. Javier siente culpa por haberlo lastimado.
--Cruz, no te pongas así ¡¡Cruz¡
Pero Cruz no le hace caso. Javier se enoja consigo mismo por haber molestado a Cruz y con Cruz por no querer escuchado. Frunce el ceño. Lo sigue. Cruz entra en el baño y Javier también. Cruz está haciendo pis. Javier se coloca a su lado haciendo también pis.
--yo no te quería molestar... yo...
--es que me duele sentir que te estoy fregando la vida --le interrumpe Cruz.
--no soporto que te enfades conmigo.
--y yo sentir que te avergüenzas de mí.
A Javier le enternece mucho Cruz. Acerca sus labios para besarlo. Los dos se dejan llevar. Se besan. Se abre la puerta y los sorprende Francisco.
--¡¡así los quería ver yo, par de maricones¡
Javier guarda su rabo, se sube la cremallera y se enfrenta a Francisco:
--¿¿qué te pasa conmigo? --le dice dándole un empujón.
--¡¡no me toques¡
--¡¡olvídame.¡ ¡¡das pena...¡ --Javier.
Los dos se miran con mucho rencor.
--me das asco. --Francisco.
--¡¡no más que tú a mí.¡
los dos se van a pelear, ... Cruz se pone en medio de los dos.
 --¡¡si no nos dejan en paz les gritaré a todo que fuiste mi amante¡
--nadie te va a creer eso. --dice Francisco burlón-- todo el mundo sabe que eres un chupón...
Cruz se calla. No sabe qué decir. Javier sí se enfrenta a Cruz
--¿estás seguro? ¿Estás seguro que nadie va a creer que sabes que a Cruz le encanta comer vergas porque tú se lo enseñaste?
Francisco los mira amenazante:
--algún día... algún día me las cobraré.
Y se va. Los amantes se miran con tensión. Cruz trata de hablar con Javier, quiere saber lo que va a pasar entre ellos. Javier se va. No quiere hablar con cruz. No va a clase.  No tiene ganas de encerrarse en un aula, estar en un pupitre al lado de Cruz. Mira la pulsera que le regaló. Siente una gran emoción. Besa la medallita pero algo le angustia:
--nos van a descubrir. No puedo seguir así.
Piensa en si merece la pena.
--No, pero no lo puedo dejar.
Sabe que si sigue con Cruz es muy posible que sus tendencias sexuales vea la luz y es algo que quiere evitar y es consciente que debería romper con él pero no puede. En medio del pasillo siente que alguien le agarra el trasero. Conoce esa voz:
--¿donde vas?¿te puedo acompañar?
Es Marisa. Javier la mira con fastidio:
--¿¿tú otra vez?
Pasa de ella y se va pero ella lo sigue. Javier se ha ido del lado contrario por el que tiene que pasar Cruz para no encontrárselo. A Cruz le duele que Javier se vaya pero lo que más rabia le da es que se vaya con Marisa.
--¡¡está con ella¡ ¡¡se va con ella¡¡
Le atormenta los celos. Los sigue a distancia para ver lo que hacen. Marisa se le engancha por la cintura pero Javier le da un empujón:
--¿¿¿es que tú no te cansas de joder??
Marisa es muy coqueta:
--¡¡no cuando alguien me gusta mucho¡¡
--¡conmigo pierdes tu tiempo¡¡
--¿¿¡es que eres maricón?¡
Es un desafío. Él lo sabe. También es consciente que debería besarla para dejar claro que no pero está demasiado dolido por todo lo que le está pasando. Le duele demasiado no atreverse a vivir plenamente su amor con Cruz.
--¡¡cree lo que quieras¡
Camina deprisa hacia su moto. Ella lo mira con deseo.
--¿me llevas?
Él la ignora, se va en su moto. Marisa se queda sola y furiosa.
--¡¡maricón¡ ¡¡a mí nadie me rechaza¡
Marisa está molesta y más encaprichada de él aún:
--¡¡será mío aunque sea lo único que haga en mi vida¡
Marisa se da cuenta que Cruz lo ha visto todo y sonríe satisfecho. Se enfrenta a él:
--¿¿y tú de qué te ríes, mariquita?
Él se va burlón y ella está hecha una furia. Se jura así mismo que logrará que Javier sea suyo y borrar esa sonrisa en el rostro de Cruz. Mientras Bernie está sola. Como si fuera accidental se topa con Francisco. Él es muy seductor:
--¿y qué hace una flor fuera de su jardín?
Nunca un chico le había dicho cosas bonitas y la chica queda atrapada en la mirada de él. No sabe ver los planes perversos que se esconde tras esa mirada angelical.


Capítulo 19

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Javier y Cruz desnudos en la piscina. Se hablan, se acarician. Hablan de cómo hicieron el amor la misma tarde en que se conocieron mientras se agarran sus traseros, frotan sus genitales.
--nunca pensé que tras tu rostro tan inocente hubiera alguien tan atrevido --dice Javier.
--no digas eso, yo soy muy tímido.
Los dos se miran muy sensualmente:
--¿en serio? cualquiera diría.
Cruz agarra bien sus manos al trasero de Javier. Hasta le clava las uñas:
--es que tú me cambiaste la vida. Yo volví a nacer el día en que me miraste por primera vez, el día me que hiciste el amor por primera vez...
Javier y Cruz se besan a todo fuego. Un intercambio brutal de saliva. Bernie, escondida, sigue grabando aunque temblando por lo que está viendo. Cuando pensó en desenmascarar a su hermano ante sus padres jamás pensó que tendría una información tan fuerte, que el amor, el romance de los dos muchachos se le harían tan explícito ante sus ojos. Los chicos están a punto de zambullirse en la piscina. Bernie, tras unas matas, se va moviendo sigilosamente para no perderse detalle.
--¡¡papá y mamá se van a morir cuando vean esto¡
Graba los besos, las manos acariciando partes íntimas. Escenas de amor y pasión. Pero está tan impactada que se distrae y pisa una rama.
--¿¿quien anda ahí? --grita Javier.
Los amantes están abrazados mira hacia el lugar en el que se ha oído la rama. Javier se ve decidido a ir hacía allá. Cruz se queda a su espalda:
--no vayas, mi amor.
Javier es muy protector con Cruz:
--quédate aquí.
Cruz se queda muy asustado mientras que Javier va hacia las matas.
--ven con cuidado.
Bernie se queda en un rincón con los ojos cerrados con la esperanza que no la descubra.
--¿¿Bernardita?¿¿¡qué haces aquí?¡
--me llamo Bernie. --se defiende la chica.
Javier mira a Cruz:
--¡¡es mi hermana¡
Cruz con las manos se tapa los genitales, está muy avergonzado. Bernie iba a huir pero Javier le agarra del brazo.
--¿¿¿qué haces aquí??
--es mi casa --dice ella asustada-- y tapate ¿no? no hay que ser tan indecente..
Javier pasa de su desnudez:
--¡¡me estabas espiando¡
Ella agacha la cabeza:
--no... no..
tiene escondida la cámara de video:
--¿qué tienes ahí?
--Nada... es mía..
Él se la arranca:
--¿¿nos grabaste?¡¡
Javier está muy furioso. Estampa la cámara contra el piso. Bernie llora:
--¡¡mi regalo de cumpleaños.¡
Javier agarra del brazo a su hermana:
--¿¿¿qué es lo que pretendes?¡ ¡¡dejarme en ridículo?¡
Bernie está muy asustada. Javier se ha puesto muy agresivo. Cruz se acerca tímido:
--no seas tan duro con tu hermana.
Con una mano tiene agarrado el brazo de Bernie y con la otra le señala la casa:
--¡¡largo, espera en el cuarto¡
Cruz no quiere dejar a los dos hermanos solos.
--¡¡no me lo hagas repetir¡
Javier está fuera de las casillas y Cruz sube al cuarto.
--¡me haces daño¡ --llora Bernie.
Javier la suelta. Ella cae sobre la hierba.
--¡¡se lo diré a papá, se va a morir cuando sepa que eres maricón¡
Los ojos de Javier son amenazantes:
--¡¡nadie te querrá sin pruebas y yo los convenceré para que te encierre en un convento¡ ¡les diré que te escapaste de ellos para coger con un tipo pero que yo lo impedí ¡¡sabes que me harán caso a mí¡
Bernie llora de rabia. Sabe que la palabra de su hermano es sagrada para sus padres y nadie va a dudar de él.
Javier va a su cuarto muy alterado. Bernie se queda llorando. Cruz se ha vestido ya.
--¿y ahora qué hacemos? --pregunta Cruz triste.
--¡¡pues qué quieres que hagamos¡ ¡¡te largas¡¡
Cruz se va muy triste. Era demasiado bonito para ser verdad. Un fin de semana sin miedos, sin sustos, sin pensar que el día anterior todo habrá cambiado. Javier está furioso. No le gusta que su hermana haya descubierto su secreto. Empieza a tirar todo lo que encuentra por los aires. Cruz no lo puede dejar así. Le pone la mano en los hombros y Javier le pega un empujón:
--¿¿es que no entendiste? ¡¡vete¡
Cruz se va llorando. Antes de que salga por la puerta, Javier le dice:
--¡¡sal por la puerta de servicio. No quiero que te vea mi hermana¡
Cruz se va deshecho pero Javier no se queda mejor. No deja de romper cosas hasta que ve la pulsera que le regaló su amado. Llora, se siente mal por todo lo que le dijo. Cruz baja por la cocina. Bernie está ahí. Los dos se miran y él no se callan:
--¡¡¿qué te hice yo?¡ ¡¡yo amo a tu hermano¡ ¿¿qué malo hay en eso?
Bernie lo mira con compasión:
--nada pero sí a la mentira  al engaño. Es a mi hermano a quien le tienes que reclamar..
Cruz se va muy triste. Mira hacia atrás con la esperanza que Javier le sigue. Éste mira hacia la ventana, ve como Cruz se aleja. Se recrimina así mismo no tener el valor de luchar por su amor y dejar ir al chico deshecho.

La noche es larga para Cruz, las fotos de Javier y el crucifijo le dan fuerzas. Acaricia cada momento de su sueño.
--¿y qué pasara mañana?

Al día siguiente, en su segunda semana, Javier se muestra distante. Se ven a fuera del instituto.
--¿qué pasó? llegaron tus padres?
--sí. Mi hermana no dirá nada. Nada.
Es lo único que dice. Luego se adelanta. Cruz lo sigue triste.

Por otro lado Bernie ha ido a ese instituto para hablar con Candela. Comentan lo de la noche antes.
--mi vecino con la cara de buena persona que tiene. Mira que regalarse a tu hermano el primer día que se conocieron.
--y en mi casa¡¡que asco..¡ ¡¡estaban los dos desnudos¡
--lastima que tu hermano rompió la cámara.
--¡¡sí, Javier es un imbécil¡
--¿y qué harás?
--No sé. Sin pruebas no puedo hacer nada...
--¡¡le deberías decir a todos que es maricón, que tu hermano y el tal Cruz son amantes¡
Pero Bernie lo quiere dejar mal ante los padres, no dejarlo en ridículo. Ninguna de las dos se ha dado cuenta que escondido tras una columna estaba Francisco y lo ha escuchado todo. Sonríe lleno de odio.

Capítulo 18






Javier y Cruz, con todo el piso llenos de claveles rojos símbolo de la pasión que los une, van callando hacia la cama. Los dos están muy felices. Hacen el amor. De una manera cálida, de una manera apasionada. Son una perfecta comunión de cuerpos y alma. Luego reposan el uno feliz en brazos del otro. Los dos están extasiados.
--ahora sí que creí que te perdía --le dice Cruz.
El uno aferra al otro. De lado, frente a frente. Sus manos agarradas.
--Dime que crees en mí. Yo no conocía a esa loca. Creo que todo fue idea de tu amigo Francisco...
A Cruz le suena a reproche, como si Javier le estuviera culpando de ser él quien haya metido a Javier entre los dos.
--yo no tengo la culpa --se queja Cruz.
--Yo tampoco, por eso quiero que creas en mí, que no te engañé.
Cruz lo mira muy enamorado:
--quisiera hacerlo pero me cuesta confiar en ti cuando no sé a qué atenerme contigo. Siento que soy un estorbo para ti, que en cualquier momento te veré con una chica de la mano y eso me está matando.
Javier no está acostumbrado a hablar de sus sentimientos y no entiende porque lo va a hacer ahora. No entiende como Cruz le ha cambiado tanto la vida en menos de una semana. Le suelta los manos. Le acaricia el rostro.
--Cruz, mi Cruz.
Cruz se estremece por las palabras, por las caricias de su amado. Javier lo besa con una dulzura, con tanto amor que no deja lugar a dudas. Con un hilo de voz pero directo al corazón dice:
--me da miedo decir que me estoy enamorando pero es lo que siento.
Cruz lo mira impresionado. Feliz. Susurra el nombre de su amado. Le gusta que por fin acepte que algo está pasando entre ellos, algo especial. Le habla con mucho cariño. Le besa las manos:
--el amor no tiene que dar miedo.
Los dos hablan con tranquilidad:
--si cuando vamos a lastimar a nuestros padres, cuando se van a reír de nosotros.
--a mi no me importa.
--¿en serio te enfrentarías a todos? --le dice Javier poniéndole las manos en las mejillas  y casi admirándole y sorprendido por su valentía.
--por ti sí--le dice  Cruz francamente y muy enamorado.
--yo quisiera ser tan valiente como tú --le dice con admiración.
Cruz no se considera valiente y le sorprende las palabras de su amado:
--¿yo valiente? siempre has sido tú el más valiente de los dos.
--ahora no. Me da terror el rechazo. --dice refugiándose en él como un animal herido.
Cruz lo besa, se aferran el uno al otro:
--y a mí me da más miedo vivir sin ti. No me dejes, haré lo que digas pero no me dejes.
Javier le sonríe:
--te tengo un regalo--dice Javier levantándose de la cama.
--¿tú? ¿un regalo para mí?
--sí, por nuestra primera semana juntos.Te lo hubiera dado el domingo pero bueno prefiero que lo tengas hoy.
Cruz siente que está de nuevo metido en un sueño.
--nunca nadie me había regalado nada, bueno, que no sea mi mamá.
--bueno pues ya te tocaba --le dice Javier agarrando una cajita que tiene en su mesita.
Cruz toma el regalo con emoción:
--pero es que ya me has regalo bastante--dice mirando las flores.
--pero quiero que tengas un recuerdo mío... algo que el tiempo lo pueda borrar
--Ni tus caricias, ni tus besos nadie los podrá borrar.
--pero abre mi regalo, es algo que quiero que lleves y que siempre que lo veas te acuerdas de mí --le dice con mucha emoción.
Es un crucifijo que recibe con ilusión y el mismo Javier le pone en el cuello:
--¿te gusta?
Cruz lo agarra. Lo besa:
--es el mejor regalo que me han hecho. Nunca me lo sacaré, nunca.
Cruz está muy feliz, se besan y se besan. Pero Cruz tiene una tristeza en la mirada. Javier le acaricia el rostro:
--¿no estás feliz? ¿y ahora qué te pasa?
--es que yo te había comprado un libro de regalo pero lo rompí por rabia al llegar a mi casa.
A Cruz le duele mucho no tener nada que regalarle pero Javier no le da la más mínima importante:
--no te preocupes, el mejor regalo que me has dado es tu perdón.
--pero yo quiero que tengas algo mío--dice sacándose la pulsera que lleva puesta.
Le explica que es la medalla de su bautizo que ahora la lleva como pulsera:
--quiero que sea tuya.
--¡no, no. Es demasiado¡ --dice Javier impresionado.
Cruz se la pone en la muñeca, Javier no quiere llorar pero está muy emocionado:
--nada es demasiado para ti.
--nunca olvidaré este día, te juro que nunca te voy a fallar. Nunca..
Y se besan y se acarician. El amor está impregnado en sus cuerpos. En esa cama, en esas paredes. Están horas así, mirándose. Admirándose, amándose.
--tenemos que levantarnos --le dice Javier.
--No, ahora sí que no. Es nuestra luna de miel --le dice Cruz.
Javier le sonríe y lo besa:
--pero tenemos muchos deberes, tenemos que estudiar.
Cruz se niega a levantarse. Lo abraza:
--pero hoy no. Hoy ámame. Deja que te amo sin acordarnos de los demás.
Javier se deja convencer fácilmente. Vuelven a hacer el amor. Es la primera vez que lo hacen dos veces en una misma tarde. Cruz queda derrotado. No tarda en quedarse dormido. Javier, sentado desnudo a su lado, lo contempla enamorado.
--¿¿qué me ha pasado contigo?
Piensa en el primer día que lo vi:
--parece que nos conocemos desde  siempre pero en cambio recién aún no hace la semana que estás en mi vida.
Lo mira con deseo, con ternura. También con miedo:
--eres tan guapo, tan ansioso¿en serio me amarás?
Sonríe dulcemente. Lo que él sí tiene claro es que jamás un hombre le había despertado los mismo sentimientos que le está despertando Cruz.

Cruz despierta en un buen rato desnudo y solo en la cama. Se sobresalta:
--¡¡Javi¡?
Éste llega enseguida con una bandeja:
--buenos días. --dice con ironía porque ya ha anochecido-- aquí estoy... te traje la cena para los dos,  supuso que despertarías con hambre...
--¿porqué me dejaste dormir? --Cruz molesto-- no quiero perder ni un sólo instante a tu lado.
--porqué te dejé muy cansado. No estás acostumbrado a tanta actividad sexual. --dice Javier mirándolo con cara de depravado.
Cruz le sonríe un poco tímido. Lo besa:
--pero en la noche no te pienso dejar dormir.
--que bueno, no pensaba hacerlo.
Se miran enamorados. Se acarician, se miran. Comen juntos sentados en la cama. Cruz se da cuenta que no están los claveles en el piso:
--¿y mis flores?
--las dejé en un jarrón en el pasillo aunque no te las llevaras ¿no?
--¿porque?
--¿y qué le vas a decir a tu madre...?
--bueno, no le acostumbro a decir nada.
--las flores ya cumplieron su misión. No me pongas en una situación incómoda.
Le habla con una ternura, con una sensualidad que no se le puede negar.
--bueno, si me lo dices así no puedo negarte nada.
Javier le guiña el ojo y se besan apasionadamente. Javier agarra de la mano a Cruz, le muestra la otra sorpresa que le ha preparado. En una sala cercana, casi vacía ha improvisado una discoteca. Luces, música.. Los dos bailan y desnudos. A Cruz le encanta la forma de bailar de su amado. le encanta hacer el payaso. Se tocan, disfrutan de su cuerpo.  Cruz vive un sueño del que no quiere despertar en brazos de su amado. Los dos viven ajenos a todos no se preocupan de nada. Caminan por el jardín en bóxers.
--quisiera poder congelar este momento... estar así siempre contigo--le dice Cruz.
--tendremos otros momentos...
Viven sin preocupaciones. Se entregan el uno al otro. Nunca el uno había sido de otro de esa manera. Así llega el domingo por la mañana. Es el día que ha elegido Bernardita para sorprenderlos. Estos bajan desnudos a la piscina y se besan en frente ante una escondida Bernie que incrédula lo graba todo. Se besan, se acarician. Están felices.
--se acabó el sueño--dice Cruz con tristeza.
--el sueño sigue. Mañana hace una semana que nos conocimos.
--y que viví mi primera vez. No había manera más especial para celebrarlo... tú y yo solos de luna de miel.
Javier lo acaricia emocionado y se besan con una pasión que deja casi en shock a la hermana de Javier que lo ha grabado todo.

Capítulo 17



Javier vuelve a la clase. Muy alterado. El profesor ya ha llegado pero dice que está enfermo y se va a ir.
--señor Balaguer ¿y el señor Navarro?
con un nudo en la garganta dice:
--no sé.
Javier no escucha más y sale de la clase.
--¡¡bombón¡
Es Marisa la que aparece de pronto. A Javier le pega un susto y se le caen la cosas. Él las agacha. Pone culito en pompa y con lo que le gusta ese trasero a Marisa pues imposible contenerse. Con las dos manos le pega un buen agarrón al trasero mientras lo devora con los ojos. Babea.
--¡¡¿donde vamos esta noche?¡
Javier la mira con muy mala cara.
--¡¡no me vuelvas a tocar¡¡
Pero Marisa se le engancha de nuevo:
--no seas arrisco. Podemos hacer lo que quieras--dice pícara.
Pero Javier está muy molesto con ella. Además tiene todo demasiado revuelto por lo que ha pasado con Javier. Se suelta de la chica como si le diera asco:
--¡¡no me vuelvas a tocar¡
A Marisa le parece muy sospechoso ese rechazo. Un rechazo al que no está acostumbrada.
--¿¿qué pasa eres gay.?
Lo dice porque lo sospecha pero en realidad se niega a que sea cierto.
--¡¡qué te importa¡¡
Javier se va molesto. Marisa se ha quedado sorprendida:
--¿es eso? ¿el otro chico es tu novio?
Javier no se molesta en contestar. Muy aturdida Marisa busca a Francisco. Éste está fumando en el patio.
--¡¡tenemos que hablar¡
--ahora no.-dice él tranquilamente.
Marisa le agarra el cigarro. Lo tira y lo pisa.
--¿¿qué haces?¿estás loca?
Marisa lo agarra del brazo:
--¡¡vamos a hablar ahora.¡
Francisco mira a sus amigos con cara seductora, como si ese chica lo estuviera acosando. Cuando están a solas Francisco se enfada:
--¡¡a mí no me vuelves a tratar así¡
Pero Marisa no se deja intimidar:
--que pasa con mi chico¿¿es que son gays?¿¡te gusta?
--¡¡claro que no¡
Marisa no cree en las palabras de Francisco:
--¡Más te vale porque no quiero que te acerques a él¡
--no soy yo quien se acerca sino la otra mariquita. Esa es más marica que un boliche gay en pleno.
--¡¡pues a mí nadie me va a quitar a mi chico¡ ¡¡me gusta y será mío¡¡
Francisco sonríe maliciosamente:
--pues me alegro que te guste, tienes mi permiso para llevártelo a la cama.
--¡¡no necesito permiso de nadie para coger con un chico que me gusta¡¡ ¡¡será mío¡
--eso es cosa tuya.
Marisa se va decidida a luchar por Javier. Francisco está contento.
--¡¡no estarán juntos¡
Ríe pensando en que Cruz debe estar sufriendo. Luego piensa en lo altanero que siempre se ha mostrado Javier:
--¡¡se van a arrepentir de haberme conocido¡

Javier conduce su moto muy alterado. Sólo piensa en Cruz.
--¡¡no lo puedo perder¡
Piensa en lo que han vivido en esa su primera semana de clase. Aunque no quiere que todos lo señalen con el dedo por homosexual también tiene claro que no desea perder a Cruz. De pronto ve un puesto de flores. Sonríe.
--no se me va a resistir.
Muy emocionado compra dos ramos de claveles rojos. Luego al llegar a su casa entra en la biblioteca de sus padres. Busca entre los libros algo que lo convenza. Sonríe mientras agarra un libro de poemas de Pablo Neruda. Luego va su cuarto porque se le ha ocurrido algo...

Cruz está muy nervioso en su casa. Quiere ir a buscar a Javier pero siente que no debe. Es su madre quien le reclama:
--¿No vas con tu amigo? ¿no que en su casa estabas mejor para estudiar? ¿qué tenían que hacer un trabajo muy duro este fin de semana ?¿cuando te ibas?
Aunque Cruz trata de convencerse que lo hace por no levantar sospechas, que no lo quiere ver se está muriendo de verlo. Muy nervioso llama a la puerta. Javier ya lo esperaba ansioso. Le habla por el interfono:
--creí que no ibas a venir, espera un par de minutos y sube al cuarto.
--pero...
Javier ha desaparecido. Cruz entra. Todo parece normal.
--¿¿qué es esto, Javi?
Al entrar en la sala ve la sorpresa que le ha preparado su amado.  Toda la escalera está llena de claveles. Uno por escalón y debajo de cada escalón un papel con verso de un poema de Neruda. "Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejan(o) ..."
Cruz estremece de la emoción. No puede creer que esto le esté pasando a él. Agarra el siguiente clavel y con su verso:

"Mi alma derramándose en tu carne extendida
para salir de ti más buena,
el corazón desparramándose
estirándose como una pantera,
y mi vida, hecha astillas, anudándose
a ti como la luz a las estrellas!"

Con los ojos llenos de lágrimas va recogiendo cada clavel. Cada verso.

"¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más."

Cruz siente morir de feliz. Siempre estuvo seguro que Javier era su príncipe. Ahora tiene claro que Javier siente lo mismo. Llora de alegría, de felicidad.
"Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta su vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas......:

Quiere recoger todos los poemas, leerlos con calma pero a la vez tiene ganas de estar con su amado. De decirle que lo ama, de fundirse en un sólo cuerpo con él.

"Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día."

Cruz está temblando de la emoción. Del amor. Hay claveles con poemas también en el pasillo de la primera planta. Hasta el cuarto del chico.
"Amor mío
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos
como el fuego muerde,
dejándonos heridas."

http://amediavoz.com/neruda.htm

Con ganas de llenarlo a besos Cruz abre la puerta del cuarto. Ahí está Javier. Justo detrás de la puerta. Con un clavel que le entrega en mano:
--te quiero y no te puedo perder.
Cruz no puede más. Tira todos los claveles y papeles al piso y lo abraza llorando de felicidad:
--¡¡te amo, te amo¡
Los dos jóvenes se besan entra lágrimas mientras que van hacia la cama arrastrados por su amor y su pasión.


Capítulo 16



Cruz se ha quedado algo más tranquilo después de la patada que le ha dado a Javier. Baja las escalares y cruza el pasillo. Sube por el otro lado. Vuelve al aula y agarra sus cosas. Tiene un nudo en la garganta. Recoge sus cosas. No quiere llorar pero no puede evitar que alguna lágrima deslice por sus mejillas al ver las cosas de su amante y compañera. Recordar el día que lo conoció, a principio de esa misma semana. Como se acostaron juntos esa tarde. Se siente roto por dentro. Logra salir del aula sin llorar pero en un rincón de las escaleras llora desconsolado. Todo fue una sueño, un sueño que se ha convertido en pesadilla en sólo cinco días. Un amor intenso tanto en lo bueno como en lo malo. En hacerlo gozar y hacerlo sufrir. Por su lado, Javier está tirado en las escaleras, con las manos en los testículos retorciéndose de dolor. Francisco se acerca a él. Queda en lo alto de la escalera. Disfruta al ver en el piso a Javier.
--¡¡ahí es donde deben estar los tipos como tú¡
Javier lo mira con odio. Trata de levantarse. Marisa se acerca a él:
--¡¡ay mi amor, te lastimaron?
Y le agarra la mano que tiene en su parte más sexy y comprometida:
--deja que te mire.
A Javier aún le duele y cojea pero no permite que Marisa lo toque:
--¡¡déjame en paz¡
--ay chico, que arrisco, después del beso que me has dado--le dice Marisa.
Francisco no deja de reír. Sobre todo de la manera en la que Javier sube las escaleras, cojeando y con las piernas bien abiertas.
--¡¡¡esto es cosa tuya¡ ¡¡eres...¡
Pero Francisco no lo deja seguir.
--¡¡me das pena, payaso¡
Francisco se va, Javier lo quiere seguir pero Marisa le agarra del brazo:
--mi amor, no te humilles.
Javier mira a Marisa con odio:
--¡¡y tú.¿¿qué es lo que pretendes, ramera?¿es que están en un plan con Francisco?
Marisa lo bofetea:
-¡a mí no me ofendas. Yo te besé porque me gustas ¿o no eres libre?¡
A Javier le toma muy de sorpresa el bofetón. A parte que se siente un poco descubierto. Se da cuenta que todos lo miran no dice nada más. Se toca la mejilla mientras le dice a Marisa:
--¡¡estás loca, loca¡
Y baja las escaleras. Marisa está loca por él. Le mira el trasero excitada:
--¡¡como me gusta ese culo¡
Y con la mirada clavada en esas bellas posaderas dice:
--¡ese culo será mío aunque sea lo último que haga en la vida¡
Luego piensa en los labios del chico:
--y todo lo demás.
Se acaricia los labios satisfecha:
--que rico besa.
Javier baja las escaleras muy deprisa. Aún cojea un poco pero la angustia por ver a Cruz le importa más. Éste está por salir del instituto con su mochila en el hombro. Muy triste. Javier se acerca rápido:
--¿te vas? --pregunta dulcemente.
Cruz se estremece pero no deja que su voz le penetre. Está muy molesto con él. Sin ni mirarlo dice:
--¡¿qué te importa?¡
Javier lo acaricia, siente vibrar a Cruz.
--nunca has faltado a clase.
Habla con un tono muy dulce, muy suave. Cruz grita, trata de mostrarse muy violento:
--¡¡no me siento bien¡
Pero Javier no se rinde y sigue siendo cariño:
--te llevo.
--no, podría vomitar ¡¡no te quiero volver a ver en mi vida¡ --dice Cruz herido.
--no me digas eso. Tú me --mira hacia atrás que no haya nadie-- me amas.
Cruz está muy molesto por el beso con Marisa, por el hecho que Javier esté tan pendiente que no lo vean.
--¡¡se acabó¡ ¡¡no te quiero volver a ver más¡¡me cambiaré de centro para no tener que coincidir contigo¡
Javier lo siente como toda una puñalada. No esperaba que le importase tanto la ruptura. Se coloca frente a Cruz para que no pase.
--¡¡si no te apartas te besaré para que todos sepan que eres maricón como yo¡
Las palabras de Cruz molestan a Javier, no le gusta nada que se refieran a él como maricón:
--yo no soy nada de eso pero igual sé que tú nunca harías nada que me lastimara--dice dulcemente.
--¡¡lo que no se puede decir de ti, cabrón¡ --francamente molesto.
--tenemos que hablar, lo que pasó no fue lo que tú crees.
Pero Cruz no lo quiere escuchar. Grita, le insulta.
--¡¡no quiero saber nada de ti¡
--no puedes ser tan infantil.
--¡¡te vi con otra¡¡ --Cruz molesto.
--Ella me atacó...
--¡¡no me voy a quedar contigo si tienes novia¡
--no seguiré con ella ¡¡no sé quien es¡ --Javier se empieza a desesperar.
--¡¡¡eres... eres... --le quiere gritar tanto insultos que le cuesta elegir uno-- un puto¡¡
Javier se lleva las manos a la cabeza:
--ahora estás muy alterado. En la tarde, en mi casa. Mis padres ni mi hermana ya no estarán.
--¡¡no pienso ir¡ ¡¡lo que sea que tuvieras conmigo se acabó¡¡
Cruz se muestra furioso y Javier triste.
--ven esta tarde.
Javier está tan dolido que Cruz empieza a dudar. La mirada de Javier se le ha metido dentro y no puede escapar de su tristeza. Lo ama demasiado como para aceptar que todo acabó.
--por favor. --le suplica Javier.
Al ver que esté está dudando, le acaricia la mano:
--¿vendrás?
La dulce voz de Javier lo acaricia:
--no sé.
--por favor,  ven. Tenemos que hablar.
--no sé.
Cruz está temblando. Desea besarlo:
--dame un beso ahora y me olvido de todo.
Javier lo mira con desesperación. No lo quiere perder pero tampoco se atreve a tanto:
--no me pidas esto.
Cruz lo mira dolido:
--entonces no tenemos nada de que hablar...
Cruz sale del centro. Javier detrás:
--prométeme que vas a venir
--no sé... no sé.
y se va. Por primera vez es Javier el que está triste, el que siente los miedos que ha ido sintiendo Cruz pensando que todo haya podido terminar. Los dos se separan aunque más que nunca quieren estar juntos.

Capítulo 15





Cruz y Javier están desnudos en la cama. Es un nuevo día. Su cuarto día juntos. Lo han pasado tranquilos. A los dos les gusta mucho estar juntos. A Javier le encanta la inocencia de Cruz, su ansiedad de estar por él. Su manera de adorarlo. A Cruz le encanta la sonrisa de Javier, le deslumbra. Le seduce su belleza. Su cuerpo. A los dos les encanta hacer el amor. Para uno el otro se está convirtiendo en algo muy especial y esperan con emoción el fin de semana que lo pasarán a solas. Dedicados el uno al otro. Les gusta compartirlo todo. Incluso estudiar o ir a clase. Se la pasan siempre juntos. De cara al mundo son los mejores amigos. Aunque ellos saben lo que hay en realidad. Lo esconden bajo una mirada de complicidad. Una pierna que roza la otra con más intensidad en plena clase bajo los pupitres. Después de hacer una vez más el amor aunque sabe que no debe hacerlo Cruz no se puede resistir. Besa y acaricia el torso desnudo de su amante mientras le dice:
--mi amor... Te a...
No acabo la frase. Javier le pone los dedos en los labios. Cruz sabe que no debe decirlo. Se calla sin más aunque a Cruz le duele que Javier no le diga lo que siente. Javier para él es lo más importante de su vida y le gustaría estar seguro que Javier siente lo mismo. Javier se levanta y se pone el bóxers.
--¿te enojaste? --pregunta Cruz con miedo.
Javier le sonríe. Le guiña el ojo:
--¡¡claro que no¡ ¡¡pero tenemos que estudiar¡
Cruz lo mira con cara de fastidio. Javier usa un tono casi fraternal.
--siempre has tenido buenas notas y no quiero que por mi culpa tus calificaciones bajen. No me perdonaría.por nada del mundo hacerte daño.
Cruz se levanta y se empieza a vestir. Javier agarra el mando de la tele:
--grabé la película esa que tenemos que comentar para historia. En busca del fuego... era ¿no?
--buf... sí... tiene pinta de rollo
--me han dicho que es muy buena.
--no creo--dice Cruz metiéndose los dedos en la boca como si fuera a vomitar.
Javier le sonríe:
--igual tenemos que verla..Orden del profesor. Tenemos que hacer un comentario.
--bueno,  es la manera de seguir en la cama contigo.
Javier se pone serio:
--pero tenemos que verla.
--si claro.--dice Cruz que no tiene ninguna intención de verla.
Al principio Javier pone distancia, cuando Cruz lo toca. Lo besa siempre dice:
--mira la película.
Pero ninguno de los dos aguanta la película y pasan todo el rato besándose, jugando con su cuerpo. Se ahogan en el placer, en el miembro del otro y se olvidan de todo. Javier empieza a salir de la cama aunque Cruz no quiere:
--un rato más.
Javier se levanta. Vuelve a estar desnudo ya que Cruz le ha arrancado el bóxers.
--tenemos que ver la película en serio.
--Esa película nadie la va a aguantar. Esta noche yo busco información sobre el descubrimiento del fuego y mañana te la paso.
Javier se conforma pero al ver que Cruz se anima y se va a lanzar sobre él pone las manos para separarlos y regañón le dice:
--¿¿en qué quedamos? Tenemos muchos deberes que hacer.Tú con poco que estudies ya tienes bastante pero yo necesito toda la ayuda posible. No me puedo permitir el lujo de volver a reprobar.
Entonces Cruz se pone serio:
--que conste que lo hago por ti.
Los dos se miran con complicidad. Después, bien en la noche, Javier lo lleva en su moto pero lo deja a una cuadra. No se vuelve a acercar a la casa de Cruz. Ni baja de la moto ni se saca el casco. Aunque a Cruz le gustaría que lo acompañara, que se despidieran con un beso entiendo los motivos de su chico para no querer hacerlo. Se queda mirándolo como se va en su moto veloz, como si le molestara estar allá. Cruz entra en su casa. Contento aunque con un sabor amargo ya que siente que su felicidad con Javier pende de un hilo. Lo ve demasiado asustado. Demasiado con dudas. Cruz se encierra en su cuarto. Piensa en él, mira la foto que tiene en su mesita de noche. La ha puesto en un marco. Aunque no da explicaciones más que nada para que Javier se moleste sabe que el amor no es nada que tenga que esconderse. Se tumba en su cama mirando esa foto y pensando en él. Lleva su aroma impregnado en la piel, siente sus caricias, sus besos.

Al día siguiente, Francisco es de los primeros en llegar al instituto. Entra en una aula.
--¿quien es Marisa?
A él se acerca una chica aspecto alocado y de carácter agresivo.
--Me han dicho que por dinero eres capaz de cualquier cosa.
La chica se muestra interesada:
--¿de cuanto estamos hablando?
Francisco muestra unos cuantos billetes. A ella le brillan los ojos:
--¿¡a quien hay que matar?¡
Los dos sonríen con complicidad.

Javier y Cruz se encuentran en la entrada del instituto. Se saludan, se sonríen.
--¿como has pasado la noche? --le pregunta Javier.
--soñando contigo --susurra Cruz.
--cuidado con lo que dices.
--Nadie nos está oyendo.
--igual --le dice en un tono regañón.
Los dos se muestran muy cariñosos pero podrían pasar como simples amigos. Se miran de reojo. Se acarician. Hablan de todo y de nada.
--hice lo del fuego. Me salió bien el comentario. Hice dos distintos, no hacía falta ver la película para hacerlo.
--ah pues gracias por la molestia --dice Javier con una sonrisa.
Cruz suspira enamorado. Le cuesta mucho controlarse y no besarlo. Para no pensar en los labios de su guapo compañero de pupitre y cama sigue hablando del comentario:
--La profesora no sabrá que no hemos visto la película. A parte que dudo que haya la haya aguantado alguien.
Javier lo mira con una cariñosa sonrisa que a Cruz le encanta. Entran juntos en la clase. Javier a veces le toca el hombro con cariño. Se van riendo. No se dan cuenta que alguien los está siguiendo de cerca. Son Marisa y Francisco. La chica está encantada.
--¡vaya culos¡ ¿¿y a cuál de ellos tengo que romperle la boca? cualquiera de los dos están como quieren...
Francisco la mira con desprecio:
--¡¡yo te pago para que beses a Javier, el rubio teñido, no para que te enamores¡
--¿y para qué tengo que besarlo? ¿es que lo quieres separar de la novia?
--¡¡Ese no es tu asunto¡ --Francisco molesto.
Marisa le mira el trasero a Javier, muy sexy con esos jeans viejos tan ajustados.

En un momento en el que Cruz va al baño, Francisco le hace gestos a Marisa. En el momento que Cruz se está acercando Marisa se acerca a Javier y sin decir nada flor de beso que le suelta en toda la boca. Javier no tiene tiempo de reaccionar hasta que se da cuenta que Cruz lo ha visto todo. Cruz se va corriendo. Javier se va tras él pese a que Marisa lo quiere retener.
--¡¡papito, quédate conmigo¡
Cruz baja las escaleras muy deprisa. Quiere alejarse de ese lugar. Javier va detrás.
--¡¡Cruz te lo puedo explicar¡
Todos lo miran a los muchachos muy sorprendidos. Javier está tan angustiado ante la idea de perder a Cruz que se ha olvidado del resto. Es más rápido que Cruz así que lo atrapa.
--¡¡Espera, yo no conozco a esa loca¡
--¡¡te besabas con ella¡ --dice Cruz con dolor.
Javier trata de calmar a Cruz.
--¡te juro que no¡ ¡¡es un malentendido¡
Cruz se quiere ir pero Javier lo agarra del brazo entonces Cruz le da una patada en los genitales. Javier se retuerce de dolor mientras Cruz le grita:
--¡¡estás muerto para mí¡
Cruz se va mientras Javier queda en el piso retorciéndose de dolor.